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La Presa de las Tres Gargantas: El Mayor Megaproyecto de China
Aviso importante: Contenido de referencia. No sustituye la asesoría de un profesional ni garantiza aplicabilidad a todos los casos.

La Presa de las Tres Gargantas: El Mayor Megaproyecto de China

352 vistas · Publicado el 2 de julio, 2026
La mayor hidroeléctrica del mundo, domina el Yangtsé con energía, control de inundaciones y un ascensor de barcos colosal.

La Presa de las Tres Gargantas y el dominio del agua en China

Un coloso de hormigón

La Presa de las Tres Gargantas, ubicada en el río Yangtsé, es la central hidroeléctrica más grande del mundo. Con 2.300 metros de longitud y 185 metros de altura, esta estructura de hormigón requirió 27 millones de metros cúbicos de material —suficiente para construir una autopista entre Pekín y Londres— y movilizó a 40.000 trabajadores en su momento de máxima actividad.

Su doble propósito es contener las históricas inundaciones del Yangtsé y generar energía limpia. Sus 32 turbinas producen 22.500 megavatios, abasteciendo a decenas de millones de personas. Solo en su primer año de operación, evitó la emisión de 100 millones de toneladas de CO₂, reduciendo la dependencia china del carbón.

El ascensor de barcos más grande del mundo

En uno de sus extremos, la presa cuenta con un elevador de barcos que salva un desnivel de 100 metros en solo 30 a 40 minutos. Puede trasladar embarcaciones de hasta 3.000 toneladas mediante un sistema hidráulico de contrapesos y sensores de presión que mantienen el equilibrio sin consumir grandes cantidades de energía extra.

Las esclusas: una escalera de agua

Junto al ascensor, dos líneas de esclusas con cinco tramos cada una permiten el paso de grandes barcazas. El sistema funciona sin bombas: el agua entra o sale de cada cámara por gravedad a través de túneles internos, elevando o descendiendo los barcos la altura equivalente a un edificio de 30 pisos. Todo es controlado desde un centro de operaciones con sensores y compuertas automatizadas.

La construcción: una hazaña logística

Los trabajos comenzaron en 1994, aunque los estudios de viabilidad llevaban décadas. La presa principal se terminó en 2006 y las últimas turbinas se instalaron en 2012. Para desviar el río, los ingenieros construyeron un canal provisional y movieron millones de metros cúbicos de tierra. Se emplearon 463.000 toneladas de acero —el equivalente a 60 torres Eiffel— y se usaron sensores de presión y temperatura para evitar que el hormigón se agrietara al secarse.

El embalse: un nuevo paisaje

El embalse resultante se extiende a lo largo de 600 kilómetros, desde Yichang hasta Chongqing, creando una "autopista acuática" que permite la navegación de grandes barcos todo el año. Antes, el Yangtsé solo era navegable en ciertas épocas; hoy conecta las zonas industriales del interior con los puertos costeros.

Xiaolangdi: la presa que "respira"

En el río Amarillo, famoso por su inestabilidad y los sedimentos que arrastra, China construyó la Presa Xiaolangdi. A diferencia de las Tres Gargantas, esta no destaca por su energía, sino por su capacidad para liberar millones de toneladas de lodo de forma controlada, abriendo compuertas que expulsan agua y barro con una fuerza espectacular, evitando que el río se desborde.

Baihetan: el coloso silencioso

Río arriba, en el río Jinsha, se erige la Presa Baihetan, la segunda más potente del mundo. Con 289 metros de altura y 16 turbinas de 1.000 megavatios cada una —un récord mundial—, su construcción empleó modelado 3D, inteligencia artificial y estructuras antisísmicas que soportan terremotos de gran magnitud. Su energía viaja hasta Shanghái y Cantón a través de líneas de alta tensión.

El Proyecto Sur-Norte: el río que viaja al revés

China no solo controla ríos, los redirige. El Proyecto de Desviación Sur-Norte es una red de arterias artificiales que lleva agua desde el húmedo sur hacia el árido norte, donde viven cientos de millones de personas. Con más de 1.000 kilómetros de longitud en cada ruta, incluye túneles que perforan montañas y sistemas de purificación y monitoreo ambiental.

El Gran Canal: la autopista líquida milenaria

Con 1.400 años de antigüedad y 1.700 kilómetros de longitud, el Gran Canal es el canal artificial más largo del mundo. Une el Yangtsé con el río Amarillo y conecta Pekín con Hangzhou. Hoy, partes del canal se han integrado en el Proyecto Sur-Norte, demostrando cómo la ingeniería ancestral convive con la tecnología digital del siglo XXI.

El Puente Huajiang y la Autopista Yaxi

Para superar las montañas, China construyó el Puente del Cañón Huajiang, el más alto del mundo con 600 metros de altura, y la Autopista Yaxi, que en sus 240 kilómetros incluye 270 viaductos y 25 túneles, reduciendo un viaje de 10 horas a solo 4.

¿Qué se sabe hoy sobre estos proyectos?

Actualmente, el sistema hidráulico chino es una red integrada que combina generación eléctrica, control de inundaciones, transporte fluvial y desviación de agua a escala continental. Las Tres Gargantas, Baihetan y el Proyecto Sur-Norte operan de forma coordinada, con sistemas de monitoreo en tiempo real, inteligencia artificial y sensores sísmicos. Además, China ha comenzado a reforestar y rehabilitar ecosistemas alrededor de estas obras, reconociendo que el dominio del agua debe ir acompañado de sostenibilidad ambiental. El país también planea expandir el Proyecto Sur-Norte con nuevas rutas y tecnologías de purificación, mientras el Gran Canal se moderniza con esclusas automatizadas y corredores ecológicos.